No existe tecnología humana
que se compare con mis obras,
no existe arma de combate
comparable al poder de mi naturaleza,
miro de una guiñada el marco del universo
su macrocosmos y microcosmos,
siento la ebullición del fuego eterno
de la energía vital del cosmos en expansión.
Como osas criatura febril de mi creación
destruir la armónica sustancia de la existencia,
enrarecer el espacio vital de la geografía terrestre,
morada de tus ancestros y tumba de tus civilizaciones.
¿Dónde esta vuestra justicia,
dónde tu misericordia,
dónde tu racionalidad?.
Acaso tu camino se perdió
entre las páginas de los libros de historia,
compendio de todas los baldones
de tu paso sobre este planeta.
Roñoso retoño, pueril engendro
de la decadencia social de una raza
que diezma la humanidad en nombre del progreso.
Levántese Dios y has estremecer todos los rincones del Universo
No hay comentarios:
Publicar un comentario