miércoles, 14 de mayo de 2025

A mi amada.

Son tus manos,
un remanso de gratificante
avenencia y paz,
mi refugio.
 
Cuando a solas
la turbación me estorba,
me disminuye y desvanece,
tu voz es para mis oídos
un traslúcido fluido
liberador de voluntad,
me impregnas todo
con tu estampa,
maravillosa dama
de mi apego inmortal,
te veo y miro en tus ojos
la vitalidad
de nuestro amor radiante.
 
Nada está en ti adrede,
toda eres irradiación
de serena estancia,
madrigal e inspiración
de mi esencia plena.
 
Eres mi sosiego,
el reposo de mi alma afligida,
mi cuerpo y pensamiento,
mi vida toda.
 
JLReyesMontiel.
Mayo, 14 2025.