sábado, 19 de agosto de 2023

Prodigiosa presencia.


Lugares, espacios, ambientes, los entre muros de correderos y sus enlosados, un sueño del cual quiero despertarme, sin encontrarte, me despierta la realidad, éste otro lugar, en éste momento, es un ámbito existencial en su plano cabal, aquellas fueron otras dimensiones, donde en un arrebato onírico intente hallarte, inútilmente, como siempre, tu presencia se desvaneció en aquellos espacios del pasado, donde realidad y alucinada historia se unen en una dimensión tan real y sentida, como dolorosa y temida.

Transité nuevamente las calles y avenidas de juventud, me acogí llegando en una casa que no es la mía, sin embargo, la certeza de su posesión es tan cierta, como mi permanencia en mi pasaje mientras duermo, un sueño del cual quiero despertar y no puedo.

En ese maravilloso instante, cuando tu presencia veo en la distancia, pretendo avasallarte tomándote del brazo, pero, en la versátil dimensión de mis ensueños, recuerdo que ahora estás casada, que el tiempo de nosotros dos se nos pasó, que nunca hubo en realidad ese anhelado lugar donde amarnos de verdad, que los años se acumularon impíos e inmisericordes, nefastos y atormentados, como nuestra pasión allanada por el desencanto y el desencuentro.

Buscando tu presencia, tan sencilla como tu nombre, tus aromas de mujer incontenible, piel de mármol blanco, ánfora griega y esbelta, ojos de mágica profundidad en el contorno del negro azabache de tus cabellos, inalienable en las rondas nocturnas tocando en tu ventana, y al abrirla, salen por tu ventana, los encantos de tus humores juveniles, sembrados en mi inquietantes, con impetuosa exaltación.

Adiós amor, por siempre adiós, aquellos cinco años fueron tan poco tiempo y, sin embargo, son el todo, en el tiempo y en el espacio de los afectos más queridos de la juventud, adiós a la prodigiosa presencia de aquellas ilusiones perdidas. 

JLReyesMontiel.      

   

 

sábado, 27 de mayo de 2023

Néctares del Alma.

Dale al espacio

unos momentos de presencia,

detén el sonambulismo de apariencias

de estos años intranscendentes e insustanciales,

mira, escucha y percibe la verdad

aflorando en todas partes flotante y mordaz,

pródiga realidad de un mundo inverso,

donde la fatalidad arropa lo más ideal y elevado,

somos Colibrís desparramados

en un orbe sin néctares de jardín en sus flores,

amargura de incongruentes ideologías fútiles,

donde la trivialidad arrogante arrebata

lo que es natural y verdadero.


Ven maravillosa y sutil meditación,

infunde tu paz y armonía

en los corazones sensitivos y gallardos,

clamando en esta hondonada

de depresiones ajenas y perdidas.                                          


Ven todopoderosa majestad,

desde tus impenetrables misterios

y por tus escrituras ancestrales,

enséñanos a vivir plenamente.



JLReyesMontiel.

sábado, 8 de abril de 2023

Los sueños ¿Sueños son?

Pedro Caldrón de la Barca
(Símbolo del siglo de Oro)
La vida es un sueño
me dijo Calderón de la Barca al despertar,
cuando ese instante había pasado,
desanduve caminos
con los espíritus de mis fantasmas familiares,
pernotando entre el claustro
de un amplio vestíbulo
circundado de corintias columnas,
por donde aparecían
en figuraciones dos
de mis hermanos mayores
con el aspecto de sus mozos años,
agraciados y luminosos,
en procesión peregrina
ante la presencia del viejo poeta.

-¿Cómo oh viejo poeta
surcas los senderos
de mis muertos familiares?
Pregunté al poeta aletargado,
un espíritu aún más desgarbado
y anciano, muy conteste me dijo:
-Soñando también se vive,
pero no de los tontos sueños,
de aquellos que alguna vez pensantes
y que nunca se cumplieron,
fantaseados sobre tu escritorio
al pie de tu lámpara y ante el libro abierto,
¿Jamás pensaste que tu mente
hoy se viera agitada por los embates
de un Mundo en gestada perversión?
Preguntó el desvaído arcano
sentado junto al viejo poeta adormecido.

-Una vez escribí a mi madre:
Sueña con amaneceres de tu campo
y acaricia los días que vendrán…
replicqué al alucinante arcano;
un fuego centelleante incendió
su desgastado rostro,
prendiéndole como hoguera
el semblante, con los destellos
de su antigua soberbia.

Tal luminaría despertose
al viejo poeta hispano,
Y habló así el veterano bardo,
con la lúcida transparencia
de quién pone el Pan
y una botella de Vino sobre la mesa:
-¡Apártate antiguo espíritu!
Eres mentira, vanagloria y traición.
Pretendes igualarte a la luz
y no eres más que tinieblas.
¡Apártate arcano antiguo!
Piérdete en la madeja
de tu tiempo perdido, degenerado,
marchate encadenado
por las falanges Angélicas del Altísimo.

Entonces el antiguo arcano,
retorcido y lánguido
desapareció entre los entuertos
de una oscura senda,
mucho más allá y tras los umbrales
del vestíbulo que le servía de entorno
al ahora rejuvenecido poeta
en nuestro compartido sueño.

Para el viejo poeta no hay sueños incumplidos,
sino un inmenso paisaje por recorrer,
la juventud un tesoro inagotable
en sus recuerdos más sonoros.

Porque nunca soñó tanto un hombre
como el empedernido viejo poeta y soñador.

JLReyesMontiel.

sábado, 25 de febrero de 2023

¿Madre, donde estás?

A la hora de los más dolorosos desengaños,

en los instantes donde la duda y el temor

aturden el entendimiento

y se confabulan con las ideas más nefastas.

Perdido en el tiempo,

buscó tu presencia madre,

para que con tus manos tomes las mías,

como ayer y desde mi niñez,

alegres mi triste corazón atormentado.

¿Madre, donde estás?

Desde algún lugar del cosmos ven,

ven, ven pronto a socorrerme.

Cuando dormido y a tu encuentro,

te veo, en todo el esplendor 

de tu juventud divina,

con tus ojitos fijos

mirando el horizonte azul

paradita ante sus agitados mares,

bajo el espléndido cielo fucsia

coloreado por la lumbrera del eterno ocaso,

vuelven en instantes relampagueantes

los sitios añorados de mi infancia.

Sobre una colina, el sendero me lleva

alucinado, sonámbulo onírico y enigmático

y desde lo alto la brisa estremece mi alma,

La inmensidad del crepúsculo

en su lejanía profunda,

cosmología de presencia infinita.

Abrumado por el paisaje,

demarcó mi presencia y me animo,

al gozo singular de aquellos parajes

inauditos y hermosísimos,

deseoso, ruego detener los espacios y los tiempos

ante la sublime majestad de la eternidad.


JLReyesMontiel