sábado, 8 de abril de 2023
Los sueños ¿Sueños son?
sábado, 25 de febrero de 2023
¿Madre, donde estás?
A la hora de los más dolorosos desengaños,
en los instantes donde la duda y el temor
aturden el entendimiento
y se confabulan con las ideas más nefastas.
Perdido en el tiempo,
buscó tu presencia madre,
para que con tus manos tomes las mías,
como ayer y desde mi niñez,
alegres mi triste corazón atormentado.
¿Madre, donde estás?
Desde algún lugar del cosmos ven,
ven, ven pronto a socorrerme.
Cuando dormido y a tu encuentro,
te veo, en todo el esplendor
de tu juventud divina,
con tus ojitos fijos
mirando el horizonte azul
paradita ante sus agitados mares,
bajo el espléndido cielo fucsia
coloreado por la lumbrera del eterno ocaso,
vuelven en instantes relampagueantes
los sitios añorados de mi infancia.
Sobre una colina, el sendero me lleva
alucinado, sonámbulo onírico y enigmático
y desde lo alto la brisa estremece mi alma,
La inmensidad del crepúsculo
en su lejanía profunda,
cosmología de presencia infinita.
Abrumado por el paisaje,
demarcó mi presencia y me animo,
al gozo singular de aquellos parajes
inauditos y hermosísimos,
deseoso, ruego detener los espacios y los tiempos
ante la sublime majestad de la eternidad.
JLReyesMontiel
lunes, 28 de marzo de 2022
Premonición Onírica.
Una premonición onírica
es dormir, morirse
poco a poco cada día,
ánima perdida
en los rincones de la casa
y quedarse preso
en el letargo onírico,
andando insondables senderos.
Dormir es morir un poco,
pero en vida,
levitando sobre los espacios del cosmos,
soñar mientras se duerme,
recorriendo los sitios
de aquellos lugares vividos
y otros trascendidos aún por vivir.
Soñar y verse en un fantasma
impersonal e ingrávido,
mientras se duerme,
porque se muere cada día
en el sopor de esos momentos
donde conciencia,
mente y cuerpo se desprenden.
Somos un aura, una musa,
una sombra, un héroe o un villano,
en un lugar de transpuestas luces y tinieblas
donde nadie tiene acceso,
solo nuestra mente
reconociéndonos a sí mismos,
con todas nuestras virtudes, pero,
pero también con todas nuestras
más excéntricas morbosidades.
Soñando discurrimos
Sobre íntimos infiernos,
Triunfamos redimidos
de aquellos pecados inconfesables,
más profusos y obscenos.
Medito sobre el cielo,
regreso a la Tierra deambulando
míticos lugares,
hasta retornar a la casa
de mi infancia, recorro de un vistazo,
las casas donde viví y vivo ahora,
caminando sonámbulo,
mientras duermo en un delirio.
Morir un instante,
es quedarse dormido al medio día,
en la tarde antes del ocaso
o hasta en la mañana
y también en plena algarabía,
sobre la mesa o sentado y a la espera,
dormirse es morir viviendo,
son los segundos perdidos,
convertidos en interminables acosos,
angustias, miedos, que solo
y dentro de tus sueños vibras.
Queriendo despertar y sin poder,
porque estas como un cadáver
inmóvil, pero con vida.
Morirse viviendo, es irse
al obscuro y personal antro,
en una pesadilla, mientras te quedas
dormido al mediodía.
Dormir en la noche
te prepara para el siguiente día,
pero también te va mostrando
las sombras y a la nada,
en la vacua bastedad del infinito,
donde encuentras fraccionada
la cara de la muerte,
en alucinadas fantasías.
JLReyesMontiel.
viernes, 19 de marzo de 2021
Mi pequeño mundo celeste.
mi rincón existencial
de un castillo imaginado;
ahora muto sutilmente,
reinvento espacios
para sobrevivir al tumulto,
más allá esta la insondable muerte
indeseada pero fatal,
mientras tanto
lucho salud al ristre
con la fe por adarga.
nadando a mi alrededor,
flotaban sostenidos en el aire
mientras trataba de tomarlos entre mis manos,
hoy se cumple esa visión,
llegó la despedida
amarga y dolorosa mis buenos peces,
hice su mundo en una biosfera,
microcosmos del equilibrio perfecto,
del espacio vital del deber ser,
de un mundo a mi medida que para mí quise
y me lo echaron a perder, a malaya compañero,
y aunque quise ser El Elegido,
matando canallas como en la canción,
preferí no ser asesino contra
y ante un mundo de malhechores,
decidí retomar la vida por reducto
y lanzar al aire mi esperanza.
y la que me despertó
entre mi sábana de cabecera y mis 7 años;
eran nubes convertidas en pequeñas biosferas
descendían del cielo al patio de mi casa añeja,
recogí aquellos regalos providenciales,
unos peces y plantas convivían
dentro de su pequeño mundo celeste,
esa fue mi vida:
Naturaleza vivida entre soles y lunas
a la sombra de sus árboles,
ante la excelsa altives de sus montañas,
las aguas de sus ríos,
ante mi mar Caribe azul y nuestro, playas,
horizontes de sabanas infinitas,
amaneceres de fresca brisa y tardes de tempestad.
JLReyesMontiel.
lunes, 1 de febrero de 2021
Noble Roble.
que pasó inadvertido,
pero fatal, no hay vuelta
de las manecillas del reloj,
tampoco de las hojas al viento
del Almanaque
colgado en la pared.
Más todo pasa, nada queda,
solo las memorias.
solo quedan las sombras
de su gente y una Luna
en plenilunio,
en sus noches solitarias.
coronando un amor imposible,
sacrificado e incomprendido,
toda desazón, amores
de estudiantes, sobre la tinta
seca de las páginas de
los libros, su nombre y el mío.
Roble adusto pero sombreador,
patriarcal y buen amigo,
a pesar de los pesares,
un gran y buen amigo.
acurrucadas entre los muros
de la estancia familiar
y la brisa susurrante
sonando entre los ventanales.
con sus ocasos, la Luna llena,
al paso agigantado de las nubes
en el cielo nocturno
quimérico y sobrecogedor.
ni la idea anticipada
de su presencia,
tan sencillo como su nombre:
Ni más y sin olvido.
Ilusión desvanecida,
Linda ánfora de mármol blanco.
Donde estás ahora.
Amada al claro de las Lunas.
sábado, 21 de noviembre de 2020
La Lluvia.
las gotas de rocío me muestran sus ojos,
ellos me miran desde el mismo portal donde
en otras mañanas más bonitas,
me conducían con su mirada
y bajo sus oraciones hasta el colegio.
La lluvia es la vida,
flora y fauna se gozan entre ella
y en esta fría mañana de invierno,
sus resplandores a través de la ventana
El patio de mi casa
era un microcosmos de armónicas presencias,
en el mi libre pensamiento volaba
en la inmensidad del Universo.
Su recuerdo me enluta ahora,
me impregna de sentimientos puros
esta lluvia fría y silenciosa,
busco entre su pertinaz escarcha su mirada,
y entre las nubes, el horizonte muestra
mágicamente su presencia,
con centelleos de plata y oro.
En ese instante,
la lluvia se comprime en mi corazón
como lagrimas del alma,
evocando su recuerdo en un adiós infinito,
soy ahora un prisionero de mis pensamientos,
ganándole solo al espacio de norte a sur,
el tiempo que ella y yo vivimos, y no volverá.






