jueves, 30 de julio de 2020

Al Genocida, ante Dios.

No existe tecnología humana 
que se compare con mis obras,     
no existe arma de combate 
comparable al poder de mi naturaleza,       
miro de una guiñada el marco del universo 
su macrocosmos y microcosmos, 
siento la ebullición del fuego eterno 
de la energía vital del cosmos en expansión.

Como osas criatura febril de mi creación 
destruir la armónica sustancia de la existencia, 
enrarecer el espacio vital de la geografía terrestre, 
morada de tus ancestros y tumba de tus civilizaciones.

¡Justicia venalizada! 
¿A cual ideología apelas? 
¡Antiética de la razón!  

Acaso tu camino se perdió 
entre las páginas de los libros de historia, 
compendio de todas los baldones 
de tu paso sobre este planeta.

Roñoso retoño, pueril engendro 
de la decadencia social de una raza 
que diezma la humanidad en nombre del progreso. 

JLReyesMontiel






Onirica ronda noctuna.

Hace tiempo entre sueños
tu delirio me persigue,
entre las sombras de la noche 
tu figura diviso, silueta de ánfora 
de mármol blanco tu cuerpo observo,
entre tus sollozos la ilusión 
se desvanece entre los muros 
de la iglesia en su misterioso jardín.

En su contorno 
busco inefable tu presencia,
en mi bicicleta
rodeo la iglesia mil veces y no estas.

Así durante todos estos años
una o dos veces, todas las veces
te sueño, a veces alegre otras triste,
mirándome con tus ojos profundos
y negros como la noche,
remontando y rasgando espacios
en mi habitación el amor hacemos,
el aroma de tu piel
es pura esencia de Romero y Albahaca
y es en mi pensamiento 
convertido en Flores de Azalea
en tu imagen juvenil 
la cual conservo intacta.

JLReyesMontiel.



domingo, 17 de noviembre de 2019

Incoherencia venalizada.

Coherencia existencial,
vital y necesaria,
valores frustrados
en talentos sin probidad,
es preciso fortalecer la voluntad,
insana venal, es servir a intereses
hegemónicos y a burócratas del poder. 

Por eso estoy acá
en esta encrucijada de mi existencia,
viendo tanta gente
cual tripas aspirando a corazón,
mucho excremento
virulento y encumbrado.

Que dañino son
los bastardos intereses
ante el cambio camaleónico
trepando espacios,
los vanos señorones.

En sus cantos de Sirena
el cantor cantó:
-Camarada es la llovizna
cayendo sobre la tierra seca.

¡Todo siguió igual!

Nada cambió,
solo son otros
los anfitriones oligarcas,
del cadáver insepulto
de un sistema quimérico
en falacias de infortunio,
concebido; 
los ahora burocratizados
en su poder omnímodo,
para ellos y por ellos
un disidente es un traidor,
para el resto de los esquiroles
un sospechoso incauto.

Pero, pero la realidad lacera
todos están donde
la conveniencia sume,
donde el interés propicio
lisonjee su ambición,
haciendo gala
de su muy particular disimulo,
se mimetizan,
pasando de un lado al otro,
con el reconocimiento
complaciente de hipócritas
personalidades,
por eso las naciones sucumben
al deterioro de su decoro,
arrebatado a los hombres.

Se extinguen
los principios,
porque languidecen
en mano ajena,
genocidas de los valores,
exponiendo la sagrada ética
al desprestigio,
cuando son ellos,
los conculcantes opresivos,
repartiéndose la madre patria
a horcajadas.

Por eso estoy acá
en esta encrucijada de mi existencia, 
viendo tanta gente
cual tripas aspirando a corazón,
mucho excremento
virulento y encumbrado.

Prefiero la soledad,
al reconocimiento espurio de los felones.

JLReyesMontiel.




viernes, 18 de octubre de 2019

Amores de Ferrocarril.


Sobre los rieles del tiempo
se fue tu amor un día,
en el ferrocarril del café
vagones de aromas y añoranzas.

Tras el humeante vapor,
van corriendo dos muchachos
tomados de las manos,
despojando alas de mariposas multicolores.

Tu vida, una larga espera
en el anden del tren,
cual Penélope sentada en su banca
esperando el amor de su vida,
al amor que nunca regresó,
un amor insepulto y triste,
como tu mirada al recordarlo.

Sumerges los secretos
de tu corazón en el olvido,
en océanos profundos de melancolía.

JLReyesMontiel.



lunes, 2 de septiembre de 2019

Vuelta a mi casa.

Una visión me lleva de la mano
a la casa y al árbol, 
a visitar las almas 
de mis gatos enterrados 
en las jardineras del patio, 
en una onírica existencia eterna, 
saltando los bahareques,
entre las casas
de la urbana ciudad mía,
llego afanado por la añoranza
al seguro puerto 
de mi otrora estancia 
corriendo sobre sus enlosados.

Sepultados entre la arena
de las jardineras,
quedaron Julio Cesar, 
Trajano, Clodomiro, Aristarco 
y el recuerdo de Lorenza; 
dormidos, 
en sus esqueletos ágiles 
y su felino cráneo, 
convertidos en parte del humus, 
del sustrato de la tierra y a su vez, 
en sabia pura vegetal,
sustanciada en el tronco 
del árbol, de la casa 
que sola está.

De vez en cuando despiertan 
de su sueño a otro sueño, 
en dimensiones paralelas 
a mi existencia y viceversa, 
de vez en cuando, 
nos encontramos 
por alguna esquina del cosmos, 
como estrellas fugases que 
al siguiente día 
la perplejidad nos sorprende
al despertar.

Ahí están 

nuestros fantasmas, 
deambulando 
por entre las habitaciones solitarias, 
en una figuración efímera 
y de una forma aromática y etérea, 
prisioneros del entorno, 
despertando cada instante 
y durmiendo cada segundo, 
fulgurantes ánimas 
de un sitio inalienable, 
tan nuestro en sus brisas, 
en sus lluvias, 
en sus calores, 
en sus soles y en sus lunas, 
érase aquella, nuestra casa. 

JLReyesMontiel.




jueves, 8 de agosto de 2019

Arcano visual.


Arcano visual,
cosmovisión
de mi espacio vital
y desde la ventana,
es el presente refugio
en mi destierro.

Este es mi retiro
de los años dados,
con mucho por hacer aún
en los minutos necesarios,
éstos se empequeñecen
en sus instantes,
por el tedio del tiempo perdido
en ideas abortadas
y decepcionadas trovas,
redoblo mis pasos
ante el camino, aunque angosto,
sigue siendo todavía mi camino
y teniendo mucho por andar,
la carga va ligera.

Cuando se tiene el corazón
lleno de pasiones fulgurantes
la vida sigue siendo joven,
porque los arcanos del tiempo,
no esperan.

JLReyesMontiel.



martes, 6 de agosto de 2019

Elegía.

Decidí no volver,
interrumpir el periplo 
al desencuentro,
arrumar las arrugas del tiempo
debajo de la almohada
por la preocupación.

Me resisto y me rebelo
al desaliento quebrantando
orgullos fatuos y falaces,
dejo el si constante
por un prudente no
y freno el arribismo
que arrebata la paz y la armonía,
un segundo perdido es oro
en el tiempo existencial de cada día.

Váyanse del otro lado
los muertos en vida
que deambulan su resentimiento
en la metástasis de su incongruencia.

Váyanse los malvados,
los esbirros y cancerberos,
los serviles, los rastreros,
los pillos y amorales,
la naturaleza no tiene
cabida para su malicia,
prevaricación y buromeritrocatica
tramoyista en su apariencia
de aves canoras victimizadas
evidenciando toda su rapacidad
y carroñera esencia.

Me resisto y rebelo,
decido no volver e interrumpo
el curso de una historia traicionada,
cuelgo en el escaparate las tablillas
que sustenta los hilos
del títere que una vez fui,
rompí los falsos paradigmas
del pasado en la amarga
realidad del presente.

Y vuelvo a ser hombre,
resumo mi sueño
juvenil en alboradas
y evocaciones de mi infancia,
reencontrándome con el furor
de mi pecho palpitante
ante el primer beso de aquella niña.

Toda tempestad pasa y desvanece
mas el recuerdo de la brisa pura
de mis días, se acrisoló bajo la sombra
del viejo árbol de mi casa añeja.

Bello, es hermoso vivir
en la ingenuidad de los delirios,
caminar sobre las amarillas flores
impregnadas de las gotas de rocío mañanero
y pincharse los pies
con los abrojos secos de la experiencia,
es como afrentar la cotidianidad
con la eterna presencia del niño,
mirarme en el espejo
y solo ver
los mejores colores,
los mejores matices
y los mejores amores
en el calidoscopio del pensamiento,
enarbolando presencias
y agitando la vida,
como quién se levanta en la mañana
después de un profundo sueño,
resucitando cada día,
como el primer día de mi vida.

JLReyesMontiel.